Tu boda en San Miguel de Allende: la mini guía wow parte I

Planear tu boda en San Miguel de Allende, es una labor de mucho detalle pero también de mucha emoción, es una pequeña ciudad colonial con una vocación artística, histórica y turística que conquista.

Dicen que San Miguel de Allende está situada sobre una cama de cuarzos que sana los corazones rotos y atrae a las personas que están pre destinadas a encontrarse… si eso no lo hace una razón ideal para hacer tu boda allí, seguramente sus paisajes, su artesanía, su arquitectura y sus costumbres son más que suficientes.

Pero hacer una boda en una ciudad Patrimonio de la Humanidad, requiere especial detalle, debes primero entender a San Miguel de Allende, su dinámica, sus reglas y cómo puedes disfrutarlas e integrarlas en tu boda sin que sea un suplicio.

San Miguel de Allende es una de las pocas ciudades en México que tiene su propio reglamento para la planeación de bodas y uso de espacios públicos que puedes encontrar en la Alcaldía local.

Las locaciones:

En primer lugar, tienes que saber que el Centro Histórico de San Miguel de Allende data del siglo XVI por lo cual la mayoría de las propiedades son pequeñas. En el centro puedes encontrar hermosos hoteles boutique, restaurantes y terrazas adecuadas para bodas de menos de 100 personas, con toda la infraestructura para realizar un evento hermoso y lleno de detalles.

Cuanto más te alejes del centro encontrarás propiedades un poco más grandes, donde se pueden albergar bodas y fiestas hasta para 200 o 300 personas, se trata de edificaciones históricas, jardines y hoteles de cadena.

En las afueras del centro de San Miguel de Allende encontrarás viñedos, ex haciendas y venues con paisajes hermosos, que por las noches pueden dejarte ver el cielo estrellado más hermoso que pudieras recordar.

El clima y temporadas:

La alborada día San Miguel de Allende

Como ya lo mencioné, San Miguel de Allende tiene diversas vocaciones más allá de las bodas, antes de agendar tu boda, te recomendamos ampliamente que verifiques el calendario local de festivales y fiestas populares.

Si quieres evitar aglomeración de personas, tráfico inusual, hoteles abarrotados, evita fechas como Semana Santa, el fin de semana siguiente al día de San Antonio de Padua a mediados de junio con el festival de los locos, el Guanajuato Film Festival a finales de julio, las fiestas patronales de San Miguel de Allende a finales del mes de septiembre y la famosa alborada y el festival de muertos a finales del mes de octubre y principios del mes de noviembre.

Igualmente, el frío en invierno y las lluvias de verano puede ser un obstáculo con los que deberás lidiar en la planeación de tu boda, pero nada que tu wedding planner y proveedores especializados no te puedan ayudar.

¿Cómo es una boda ideal San Miguelense?

Italia tiene su “Il dolce far niente” o el disfrutar de no hacer nada sin culpas, en México tenemos a San Miguel de Allende, un lugar mágico que te invita a disfrutar, a vivir lento y observar, a sentir cada respiro, cada suspiro, observar sus atardeceres, caminar por sus calles empedradas.

San Miguel de Allende, sin dudas, es la capital del slow wedding, bodas que busquen convivir muy profundamente con sus invitados y con el ambiente alrededor, disfrutar y celebrar la vida sin prisas, sin miedos a mostrar el amor, el aprecio a tus seres queridos, una boda que te inspire un futuro lleno de paz, de amor y amistades sin fin.

Es por eso que es tan importante la elección de tu locación para tu boda, una boda en San Miguel no será una boda urbana, estridente y llena de actividades que no te deje respirar… Una boda en San Miguel te conecta con tu pareja, tus amigos y tu familia, te permite celebrar la vida, el amor en un ambiente inspirador, hermoso, lleno de arte y tradición.

Incorporar las artesanías locales en tu boda, los diseños de prendas, textiles y joyas locales, así como su dulces tradicionales, recorrer sus calles en las tradicionales callejoneadas es parte importante de una celebración en tan hermosa ciudad, que le da a las bodas un toque de distinción muy especial.

En la próxima entrega, hablaremos más de las tradiciones, actividades pre y post boda, proveedores y muchos detalles más… espero que les sirva mucho esta información, si tienes alguna duda por favor escríbeme en los comentarios y personalmente te responderé.

9 consejos para una boda sin estrés


Sí! si es posible tener una boda sin estrés … Ok, tal vez no lo parezca tanto ahorita porque llevas horas enteras entre páginas de internet investigando, comparando o simplemente buscando algo que te inspire porque te sientes en un punto entre abrumada y perdida, pero aquí te digo como.

Es cierto que si no tienes un apoyo profesional para descargar estas tareas rutinarias – pero tan importantes- será más complicado, porque organizar una boda en mi experiencia profesional se requieren de al menos 220 horas de trabajo y bueno, tal vez creas que entre más se acerque el día de tu boda, más relajada estarás, bueno, odio ser aguafiestas pero es todo lo contrario!

Pero no hay porqué desanimarse, mucho es la actitud como asumas esta parte de tu vida, así que mejor es ocuparse que preocuparse.  Por eso te revelo aquí algunos consejos para que tengas una boda libre de estrés y de sorpresas desagradables:

Busca un wedding planner que pueda apoyarte en la planeación y coordinación de la boda, en el proceso verás que es la mejor inversión para que puedas disfrutar tu boda desde la planeación y no interferir con tus otras actividades del día a día.

Un mes antes de tu boda, confirma con todos tus proveedores lo que solicitaste para tu boda y asegúrate de hacerlo por escrito y si puedes, anexando fotos de las selecciones acordadas.

Con ayuda de tu proveedor de banquetes, haz un minuto a minutode todas las actividades que habrá el día de tu boda: desde la llegada del maquillista, hasta la salida de último invitado de tu boda.

Haz una lista con los teléfonos de los proveedores y sus horarios de llegada al lugar del evento para que alguien de tu familia vaya checando su llegada al evento.

Quince días antes de tu boda realiza la confirmación de invitados, lo mejor es que contrates a un tercero para que la haga -lamento decirte que a los novios nunca les dicen la verdad de si irán o no a su boda- y procura tener la lista de invitados por orden alfabético y por número de mesa listo una semana antes de tu boda.

Reúnete con tus proveedores y platiquen sobre los posibles imponderables que pueden salir en tu evento, así podrán tomar las medidas de precaución debidas y asegurar el éxito de tu boda.

Pide que las flores personales que tu y tu pareja eligieron, les sean enviadas al lugar de la ceremonia o sesión de fotos – lo que ocurra primero- por una persona que no sean ustedes, ni sus familiares cercanos.

Practiquen la entrada del cortejo y su ceremonia al menos un día antes, esto les dará mayor confianza y hará que la celebración de la boda comience ordenadamente y a tiempo.

Puedes pedirle a dos amigos o familiares, que 10 minutos antes de comenzar la ceremonia se acerquen a los invitados que aún no han entrado al lugar de la ceremonia y amablemente los inviten a tomar asiento para que la ceremonia pueda empezar.

Sólo se necesita un poco de organización y cabeza fría para ultimar los detalles de tu boda y liberarte ese día del estrés que significa ser la anfitriona de un evento de tal envergadura, así que siempre considera la ayuda de tus amigos y familiares, pero cuidado, ellos también son invitados así que no los recargues demasiado.